viernes, 21 de diciembre de 2018

Seis errores que no debemos cometer en el desayuno


Podemos decir categóricamente que el desayuno es la comida más importante del día y un requisito para un buen comienzo en el día. El desayuno correcto según información de las mejores Clinicas especializadas en el control del azucar, y bien equilibrado puede contribuir a mejorar el desarrollo de sus actividades diarias.

El desayuno ideal está formado por alimentos ricos en proteínas y fibra que nos dan energía para el inicio de la jornada laboral. El desayuno es muy importante y puede mejorar su salud, pero el problema surge cuando se consumen “bombas calóricas” o ingredientes llenos de azúcar y grasas que tienen un efecto contrario al deseado.

Es por eso que no debemos cometer estos errores en el desayuno:

1. Esperar demasiado tiempo antes de que ingiramos el desayuno

Si usted ingiere el desayuno lleno de Vitamina C, después de varias horas de levantarse o cuando el estómago se lo recuerda, la oportunidad de comer una “bomba” de calorías es muy posible. Es por eso que hay que tener cuidado y no comer el desayuno una vez que esté muriendo de hambre.

2. Evitar las proteínas

Si comemos la primera comida del día de pie y fuera de la casa, el café con crema y algunos bocadillos de harina son una opción muy común. Es una buena combinación para los ojos y el estómago que por desgracia carece de diferentes tipos de insulina. Los estudios han demostrado que el desayuno basado en una equilibrada cantidad de proteínas balancea el azúcar en la sangre y reduce la sensación de hambre repentina. Trate de comenzar el día con un huevo duro y una manzana o un yogur a la que haya añadido las semillas de chía.

3. Consumir grasas malas

A pesar de que nuestro cuerpo necesita grasa, sin duda no hay que exagerar con ello, sobre todo cuando se trata de ácidos grasos saturados como el tocino y la mantequilla. Así que es mejor elegir un poco de yogur griego con nueces picadas.

4. Exagerar con los jugos procesados

Las últimas investigaciones han demostrado que las personas que beben una gran cantidad de jugos procesados tienen la presión arterial más alta que los que lo hacen de vez en cuando. El jugo de frutas procesadas puede ser una gran fuente de vitaminas y minerales, pero no una alternativa al consumo de una fruta real. Una media naranja tiene alrededor de 60 calorías, mientras que una taza de jugo de naranja procesada tiene casi el doble. Además, el jugo procesado carece de fibra alimenticia, que abunda en la fruta natural.

5. Consumir edulcorantes artificiales

Los edulcorantes artificiales pueden alterar el equilibrio de las bacterias en el estómago lo que resulta en una mayor necesidad de fructosa para sentirse satisfecho. Beba café sin ningún edulcorante, pero con la adición de especias como la canela aumentará el metabolismo. Uno se acostumbra a la ausencia de azúcar en los alimentos o bebidas. Yo bebo café sin azúcar y es muy bueno.

6. Comer comidas pesadas

La comida que consumimos en grandes cantidades carga el organismo y retarda el metabolismo. Así que siempre elegir las comidas que se componen de una proporción equilibrada de proteínas y carbohidratos que nos dan la energía suficiente para comenzar el día de trabajo.