sábado, 22 de diciembre de 2018

Circuito de entrenamiento para mantenerse en forma


Son muchos los entrenamientos que realizan las personas para mantener su cuerpo en forma, estos van desde caminar, correr, yoga, entre otros, sin embargo, el circuito de entrenamiento es ideal para quienes quieres tonificar partes del cuerpo sin necesidad de dedicarle horas y horas al entrenamiento, además de ser ideales para aquellos que recién empiezan a ejercitarse. Si estas interesado en saber más acerca de esta rutina de entrenamiento, a continuación, te hablare en detalle de ello.

En que consiste un circuito de entrenamiento


El entrenamiento en circuito o circuito de entrenamiento, consiste en una serie de ejercicios cortos que se realizan con pausas de una con la otra, estos se dividen en 10 o menos grupos de actividades llamados estaciones que están diseñados para que cada uno de ellos trabaje un área distinta, se encuentran posicionadas alrededor de una cancha deportiva.

En las estaciones se encuentran equipos especializados en trabajar una determinada área, como por ejemplo para el área de resistencia están las pesas y espacios para realizar sentadillas, planchas, abdominales, flexiones, entre otros. Para completar correctamente un circuito una persona debe completar una estación antes de proceder con la siguiente, el tiempo para cada circuito va de entre 20 a 30 segundos y se recomienda volver a pasar las estaciones al menos una vez más, aunque esto depende de la resistencia de la persona.

Ejercicios comunes del circuito de entrenamiento


Al pasar un circuito se recomienda no tener descanso de estación en estación, sin embargo, para aquellos que recién empiezan se les puede permitir tomar 10 segundos de descanso entre cada una de ellas, también es recomendable no trabajar dos estaciones que tengan como propósito trabajar una misma área muscular. Entre los ejercicios más comunes se encuentran:


  • Abdominales: Aquí se debe de colocar la espalda recta sobre la colchoneta, luego realizar el movimiento convencional de levantar el tronco una y otra vez, se debe de realizar este movimiento 10 veces y luego hacer dos sesiones más con un descanso de 30 segundos entre ellos.
  • Sentadillas: El popular ejercicio para trabajar las piernas, en esta ocasión estando de pie se debe asumir una posición recta, luego colocar la barra a la altura de los hombros y flexionar las rodillas una y otra vez.
  • Para el brazo: Para ejercitar el brazo puede haber muchos ejercicios, como por ejemplo suspensiones, levantamiento de pesas, levantamiento del cuerpo sujetando una barra, entre otros.
  • Para las piernas: Correr, subir un pie a un banco, bajarlo y luego subir el otro, flexiones, entre otros.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Seis errores que no debemos cometer en el desayuno


Podemos decir categóricamente que el desayuno es la comida más importante del día y un requisito para un buen comienzo en el día. El desayuno correcto según información de las mejores Clinicas especializadas en el control del azucar, y bien equilibrado puede contribuir a mejorar el desarrollo de sus actividades diarias.

El desayuno ideal está formado por alimentos ricos en proteínas y fibra que nos dan energía para el inicio de la jornada laboral. El desayuno es muy importante y puede mejorar su salud, pero el problema surge cuando se consumen “bombas calóricas” o ingredientes llenos de azúcar y grasas que tienen un efecto contrario al deseado.

Es por eso que no debemos cometer estos errores en el desayuno:

1. Esperar demasiado tiempo antes de que ingiramos el desayuno

Si usted ingiere el desayuno lleno de Vitamina C, después de varias horas de levantarse o cuando el estómago se lo recuerda, la oportunidad de comer una “bomba” de calorías es muy posible. Es por eso que hay que tener cuidado y no comer el desayuno una vez que esté muriendo de hambre.

2. Evitar las proteínas

Si comemos la primera comida del día de pie y fuera de la casa, el café con crema y algunos bocadillos de harina son una opción muy común. Es una buena combinación para los ojos y el estómago que por desgracia carece de diferentes tipos de insulina. Los estudios han demostrado que el desayuno basado en una equilibrada cantidad de proteínas balancea el azúcar en la sangre y reduce la sensación de hambre repentina. Trate de comenzar el día con un huevo duro y una manzana o un yogur a la que haya añadido las semillas de chía.

3. Consumir grasas malas

A pesar de que nuestro cuerpo necesita grasa, sin duda no hay que exagerar con ello, sobre todo cuando se trata de ácidos grasos saturados como el tocino y la mantequilla. Así que es mejor elegir un poco de yogur griego con nueces picadas.

4. Exagerar con los jugos procesados

Las últimas investigaciones han demostrado que las personas que beben una gran cantidad de jugos procesados tienen la presión arterial más alta que los que lo hacen de vez en cuando. El jugo de frutas procesadas puede ser una gran fuente de vitaminas y minerales, pero no una alternativa al consumo de una fruta real. Una media naranja tiene alrededor de 60 calorías, mientras que una taza de jugo de naranja procesada tiene casi el doble. Además, el jugo procesado carece de fibra alimenticia, que abunda en la fruta natural.

5. Consumir edulcorantes artificiales

Los edulcorantes artificiales pueden alterar el equilibrio de las bacterias en el estómago lo que resulta en una mayor necesidad de fructosa para sentirse satisfecho. Beba café sin ningún edulcorante, pero con la adición de especias como la canela aumentará el metabolismo. Uno se acostumbra a la ausencia de azúcar en los alimentos o bebidas. Yo bebo café sin azúcar y es muy bueno.

6. Comer comidas pesadas

La comida que consumimos en grandes cantidades carga el organismo y retarda el metabolismo. Así que siempre elegir las comidas que se componen de una proporción equilibrada de proteínas y carbohidratos que nos dan la energía suficiente para comenzar el día de trabajo.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Cómo dejar de morderse las uñas


Si eres de las personas que acostumbra a morderte las uñas hasta más no poder, ten mucho cuidado, puedes estar padeciendo onicofagia, un desorden emocional o psicológico que puede traer graves consecuencias, más allá del aspecto físico de tus manos.

El nerviosismo, el miedo o la ansiedad son los principales factores desencadenantes de este comportamiento que puede provocar sangrado, dolorosas molestias en las cutículas, infecciones por bacterias, hongos, encarnamiento, lesiones en las encías y dientes, transmisión de gérmenes, inflamaciones, afecciones en el tejido pulmonar y problemas estomacales, especialmente si eres de esos que no sólo se muerde las uñas y los tejidos aledaños, sino que se los traga.

Qué es la onicofagia


La onicofagia también puede entorpecer la acción de tomar un lápiz con las manos, e incluso disminuir el sentido táctil producto del dolor que genera el desprendimiento de la uña. Para muchos es una conducta incontrolable, pero es necesario hacerlo, inclusive con terapias psicológica en aquellos casos en los que el hábito se torne compulsivo.

Si deseas, puedes comenzar el tratamiento en casa siguiendo algunos de estos consejos, pero no olvides que nada sustituye un buen diagnóstico y procedimiento médico.

Recuerda, además, que para obtener buenos resultados es indispensable controlar el estado de ánimo, disminuir el estrés, la angustia y preocupación. Nada será efectivo si no partes de esa premisa. La mayoría de las sugerencias que acá te brindamos te ayudarán a lograrlo, así que toma nota y ponlas en práctica.

Cómo dejar de morderse las uñas


  1. Agregar 2 cucharaditas de valeriana o pasiflora en una taza de agua hirviendo, tapar y cuando esté fría colar y tomar 1 taza diaria. Eso te ayudará a disminuir los nervios.
  2. Masticar un pedacito de raíz de jengibre previamente lavado o un chicle sin azúcar para disminuir la ansiedad.
  3. Comprar una pelota antiestrés u otro objeto similar y apretarlo cuando sientas necesidad de morderte las uñas.
  4. Recubrir las uñas con jugo de limón, ajo u otro sabor desagradable para intentar mantenerlas alejadas de tu boca.
  5. Impregnar una mopa de algodón con aceite de bebé y frota las uñas. Deja que seque y verás que su sabor no te agradará.
  6. Ser constante y perseverante. Es lo único que te permitirá realmente combatir este mal hábito.
  7. Usar guantes de algodón para evitar morderse las uñas.
  8. Recurrir a la meditación, yoga, pilates o cualquier otro ejercicio o terapia de relajación.
  9. Fortalecer el autocontrol. En este sentido puede intentar poner el dedo dentro de la boca sin morder las uñas durante un minuto y luego ir aumentando el tiempo hasta que ya sientas que puedes controlarlo.
  10. Mantener las uñas cortas para que sientas que ya no tienes nada que morder.
  11. Registrar en qué momentos y bajo qué circunstancias tiendes a morderte las uñas, así podrás dar con las causas y trabajar en ellas.
  12. Ingerir productos ricos en serotonina, vitamina B y Omega-3.13. Las mujeres pueden sustituir sus uñas naturales por unas de acrílico o gelatina.
  13. Buscar ayuda psicológica cuando sientas que se escapa de tus manos.

martes, 18 de diciembre de 2018

5 hábitos que dañan tu piel



Muchas veces quisiéramos tener una piel hermosa y libre de imperfecciones, pero sin darnos cuenta tenemos ciertos hábitos que la dañan, nos hacen aparecer manchas, cicatrices, etc. Es por esto que te vamos a decir cuáles son los más dañinos.

#1 No usar protector solar


El no usar protector solar es el primer hábito que nosotros, los agentes de seguros, pasamos por alto, muchas veces con la excusa de que no nos vamos a exponer al sol y por eso no es necesario, pero está comprobado que inclusivo la exposición a la luz artificial afecta nuestra piel.

El no aplicarnos protector solar es causante muchas veces de la aparición de manchas además de que no nos ayuda si queremos que algunas marcas o cicatrices se vayan. Es necesario usar bloqueador solar si deseamos prevenir el cáncer de piel que está tan vigente, cada vez más a causa del calentamiento global

#2 Consumir alcohol


Si eres de las personas que consumen alcohol de forma muy frecuente, debes empezar a tener cuidado ya que el alcohol actúa como vasodilator y diurético (es decir que provoca una eliminación de agua y de sodio a través de la orina u otras veces a través de diarrea). Es muy malo para la piel ya que la deshidrata y es normal ver que al día siguiente tengas mucha sed y tu piel se vea un poco roja y reseca.


#3 Consumir comida chatarra



Según estudios realizados en la Escuela de Salud Pública de Harvard las comidas chatarras incrementan los niveles de colesterol malo a la vez que reducen los niveles de colesterol bueno, esto hace que una persona sea más propensa a sufrir de enfermedades cardiovasculares. Además de esto se encontró también que por lo general las personas que consumen comida chatarra, con frecuencia sufren de problemas de depresión y está junto con el estrés son causante de irritación y erupciones en la piel.


#4 Trasnocharte


Estar despierto después de las 12 y no dormir las 8 horas necesarias para que el cuerpo descanse y se recupere es perjudicial y tiene consecuencias en nuestra piel ya que la falta de sueño tiene repercusiones en el proceso de regeneración de la piel, así como ayuda a la aparición de arrugas y barros. Así que ya sabes que el trasnochar ocasiona mucho más que unas ojeras.


#5 No hacer ejercicio 


El realizar actividad física contribuye a tener una mejor calidad de vida, además de que retrasa el proceso de envejecimiento debido a que cuando haces ejercicio además de liberar hormonas y toxinas que hacen que sientas una sensación de bienestar, también fortaleces el corazón y los músculos que se desgastan con los años.
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miércoles, 17 de octubre de 2018

Recuperando nuestra silueta


Para poder disfrutar de una figura ideal, debemos realizar cambios de vida, alimentación e internos, para garantizar mantenerlos en el tiempo. Este artículo facilita una serie de sugerencias a la hora de planificar estrategias para obtener una hermosa figura. En esta era alta tecnología y mejoras en la comunicación, es importante ocuparnos más de nosotros, ya que sin salud no podemos disfrutar de todas estas maravillas.

Si mejoramos nuestra silueta, la autoestima mejora, nos sentiremos admirados, queridos y mejorara el concepto que tengamos de nosotros mismos, reforzamos la fuerza de voluntad y podremos lograr muchas otras cosas al saber la dosis correcta de metformina.

Comenzar es el paso más importante


Decidirnos, estar mentalmente dispuestos a mejorar los hábitos alimenticios y por ende la figura. Podremos ponernos ese vestido que tanto nos gusta, podremos coquetear con los zapatos adecuados, las texturas, nos pondremos esa talla menos que tanto ansiamos.

No olvidar, mantenernos en movimiento para que cuando rebajemos no quedemos con todo colgando. En cuanto a alimentación saber escoger los alimentos indicados, suficientes, para recibir los nutrientes indispensables para una correcta alimentación, de acuerdo a nuestras actividades, de acuerdo al peso, a la edad, etc... es imprescindible.

Antes de comenzar una actividad física, o una dieta es importante realizar previo una evaluación médica general, que incluya Laboratorio, un Electrocardiograma, una Prueba de Esfuerzo que mide la capacidad real física al ejercicio y la respuesta cardiovascular a él, y de este modo en conjunto con el Nutricionista poder fijar un plan supervisado para mejorar nuestra calidad de vida.

A continuación van una sugerencias generales a la hora de escoger los alimentos y de qué manera los podemos consumir esperando que sea de utilidad el usar una dieta para diabéticos.

¿Cómo debemos consumir los alimentos?



  • Leche: Descremada.
  • Quesos: Frescos no salados ni añejados. (Preferiblemente Ricota- Requesón).
  • Huevo: Tibio, salcochado, duro o revuelto. No Frito.
  • Carnes: Magras (sin grasa y piel). Asada, a la plancha, a la parrilla. Horneadas, sin agregados de aceite ó mantequilla. No Frita. Evite carne roja, cochino, chivo. Evite embutidos (jamón grasoso, jamonada, salchichón, mortadela, boloña, diablito, morcilla, chinchurria, hígado, víscera).
  • Pollo: Sin piel. Asado o a la plancha, horneado o a la parrilla. No Frito.
  • Pescado: Fresco, caldos ó extractos de carne (cubitos).
  • Vegetales: Consumir en cantidades suficientes. Preferiblemente crudo, condimentados con vinagre, jugo de limón, una cucharada de aceite de maíz, girasol u oliva ó mayonesa ligera.
  • Legumbres como: Espárragos, apio, col, pepino, endibia, lechuga, escarola, lechuga, perejil, espinaca, berro, calabacines, brócoli.
  • Frutas: Melón, piña, mora, naranja, guayaba toronja, lechosa. Consumirlas naturales y crudas (No en dulce, postres, y /ó en almíbar). Comer la fruta entera ó en pequeños trozos. Evitar frutas secas ó disecadas.
  • Verduras Tubérculos: Usarlas en cantidad moderada (plátano, papa, yuca, apio, ñame, ocumo, batata) salcochados, hervidos, asados, al vapor, sin aceites ni mantequilla).
  • Cereales: Usarlos moderadamente (½ taza). Pan integral tostado (2 rebanadas ó 2 unidades).1 - 2 arepas medianas y delgadas preferiblemente de maíz molido más afrecho. 1 taza de pasta integral .
  • Granos: Una vez a la semana (1 taza). Sopas y caldos deben ser desgrasados.
  • Condimentos: Perejil, ajo, comino, pimienta, pimentón, ají, orégano, mostaza, curry, vainilla, canela, esencias, cilantro, laurel, albahaca.
  • Modere: El consumo de café, salsa de tomate, soya, inglesa, picante, mostaza, encurtidos, quesos para untar ó cremas (Queso crema).
  • Evitar: Azúcar refinada, papelón ó miel para endulzar las bebidas, malta, helados, refrescos, enlatados, embotellados ó pasteurizados, dulces, postres, tortas, pastitas, chocolates, pastelitos, empanadas, nueces, almendras, maní.
  • Recomendable: Ingerir 8 vasos de agua (2 litros) al día. Caminar lentamente 1 hora, 4 a 5 veces a la semana, comenzando por 5 minutos diarios e ir incrementando moderadamente hasta cumplir la hora.

lunes, 15 de octubre de 2018

Desvincular el acto de comer a las emociones


La forma en la que comemos, tanto en cantidad como en calidad, está directamente asociada alo que vivimos en nuestra infancia. Aquello que aprendemos en los primeros años de vida queda profundamente arraigado en nuestros hábitos. Algunas de las ideas que tenemos en torno a los alimentos fueron útiles durante la infancia, pero puede que ya no lo sean en la edad adulta.

Por ejemplo, si durante tu niñez tus padres te obligaban a comer hasta que el plato quedara limpio o te hablaban de los niños hambrientos en países pobres para hacerte comer, o quizás hablaban de sus propias privaciones durante su infancia entre tantas otras frases utilizadas para manipularte y obligarte a comer una cantidad ‘adecuada’ de alimentos entonces muy probablemente en este momento tienes problemas para tener una dieta saludable y tal vez tienes problemas de sobrepeso.

El temor que experimentabas como niño al escuchar comentarios de desaprobación cuando te negabas a comer toda tu comida probablemente esté haciendo mella en tu relación con la comida.

Tal vez te sientas un poco culpable si desperdicias comida o si no te lo comes todo. Así mismo, hay quienes comen cuando algo sale bien o cuando necesitan sentirse mejor.

Como puedes observar, muchas de las conductas aprendidas en la niñez te llevan a vincular los hábitos de alimentación con las emociones. Comes cuando estás triste, feliz, vacío y también comes todo lo que hay en el plato, sin prestar atención a si estás satisfecho o no o al hecho de que las porciones en la mayoría de los restaurantes son inmensas. Entonces, si deseas adquirir el hábito de una alimentación saludable, entonces debes comenzar a superar de forma consciente estos patrones que perjudican tú relación con los alimentos.

Desvincular el acto de comer a las emociones no quiere decir que reprimas tus sentimientos, sino que hagas el esfuerzo consciente de no comer siguiendo estas viejas creencias que, si bien es cierto fueron útiles en el pasado para que comieras la cantidad adecuada de alimentos que te permitieran crecer y desarrollarte apropiadamente, actualmente son innecesarias.

Necesitarás un poco de creatividad para romper patrones que relacionan los sentimientos con el acto de comer. Debes buscar una respuesta adecuada a tu estado de ánimo y personalidad que sustituya la comida ante esas circunstancias; así mismo, debes aprender a identificar la sensación de hambre y la de saciedad cuando comas y sobre todo, respetarlas. Identificar las emociones que te llevan a comer compulsivamente es un paso imprescindible para tener una dieta saludable.

sábado, 13 de octubre de 2018

Alimentación en la fibromialgia


Una buena alimentación y ejercicio en adultos mayores en la fibromialgia es una de las claves para reducir o paliar los síntomas de esta enfermedad de origen diverso. La medicina tradicional tiene un punto de vista reduccionista sobre los conceptos de salud y enfermedad, y considera que la inflamación y el dolor son unos procesos que se deben eliminar.

Por eso ha invertido tiempo y dinero en fabricar medicamentos para combatirlos, aunque a costa de inhibir algunos de los mecanismos de respuesta naturales del organismo, lo que puede ser perjudicial para la salud. El hecho de que el paciente vea calmado su dolor durante unas horas por haberse tomado medicamentos anti-inflamatorios no supone un triunfo a largo plazo, ya que si no se tienen en cuenta los factores que han originado la inflamación, la dolencia puede convertirse en un padecimiento crónico, en lugar de fomentar la propia curación.

La inflamación y el dolor crónicos pueden ser debidos a una mala circulación, a saber el costo de un seguro de gastos médicos mayores, oxigenación y nutrición de los tejidos, o a una eliminación inadecuada de sustancias de desecho desde la célula al espacio extra-celular, y de éste al sistema vascular hasta el aparato urinario. Si tratamos la inflamación y el dolor con terapias naturales, ayudaremos el organismo a curarse por sí mismo. En este proceso, la alimentación juega un papel muy importante, sobre todo en la prevención.

La alimentación moderna es la causa principal de muchas de las inflamaciones crónicas que padece la población: En general, el consumo de calorías es demasiado alto, sobrepasando las recomendadas.

Hay una ingesta excesiva de productos de origen animal y de los seguros de vida, ricos en grasas y proteínas. Los hidratos de carbono son ingeridos de manera insuficiente, y en formas demasiado refinadas. La fibra es ingerida en cantidades muy inferiores a lo que sería aconsejable.

En algunos grupos poblacionales hay carencias en la ingesta de vitaminas A, C y del grupo B, y de minerales como calcio y zinc. Es muy habitual entre mujeres en edad fértil tener niveles bajos de hierro. El consumo de alcohol, a nivel general, es demasiado elevado.

Hay tendencia a consumir un exceso de sal. Una adecuada alimentación en la fibromialgia repercute en la mejora a medio y largo plazo de los procesos inflamatorios crónicos: Evitar la leche de origen animal y sus derivados (excepto yogures).Consumir los cereales y derivados en sus formas integrales.

Eliminar los azúcares y dulces, y el exceso de sal. Dar preferencia a las carnes magras. Comer legumbres, frutos secos y pescado azul al menos dos veces a la semana. No freír ni cocinar por encima de 80ºC la carne, el pescado y el marisco. Seguir una alimentación rica en alimentos vegetales crudos.

Utilizar aceites vírgenes de primera presión en frío. Consumir siempre que sea posible alimentos de origen local y ecológico. Evitar los alimentos procesados, envasados y enlatados. Beber suficiente agua como para que la orina sea clara. Evitar el consumo de café, alcohol y tabaco.