miércoles, 17 de octubre de 2018

Recuperando nuestra silueta


Para poder disfrutar de una figura ideal, debemos realizar cambios de vida, alimentación e internos, para garantizar mantenerlos en el tiempo. Este artículo facilita una serie de sugerencias a la hora de planificar estrategias para obtener una hermosa figura. En esta era alta tecnología y mejoras en la comunicación, es importante ocuparnos más de nosotros, ya que sin salud no podemos disfrutar de todas estas maravillas.

Si mejoramos nuestra silueta, la autoestima mejora, nos sentiremos admirados, queridos y mejorara el concepto que tengamos de nosotros mismos, reforzamos la fuerza de voluntad y podremos lograr muchas otras cosas al saber la dosis correcta de metformina.

Comenzar es el paso más importante


Decidirnos, estar mentalmente dispuestos a mejorar los hábitos alimenticios y por ende la figura. Podremos ponernos ese vestido que tanto nos gusta, podremos coquetear con los zapatos adecuados, las texturas, nos pondremos esa talla menos que tanto ansiamos.

No olvidar, mantenernos en movimiento para que cuando rebajemos no quedemos con todo colgando. En cuanto a alimentación saber escoger los alimentos indicados, suficientes, para recibir los nutrientes indispensables para una correcta alimentación, de acuerdo a nuestras actividades, de acuerdo al peso, a la edad, etc... es imprescindible.

Antes de comenzar una actividad física, o una dieta es importante realizar previo una evaluación médica general, que incluya Laboratorio, un Electrocardiograma, una Prueba de Esfuerzo que mide la capacidad real física al ejercicio y la respuesta cardiovascular a él, y de este modo en conjunto con el Nutricionista poder fijar un plan supervisado para mejorar nuestra calidad de vida.

A continuación van una sugerencias generales a la hora de escoger los alimentos y de qué manera los podemos consumir esperando que sea de utilidad el usar una dieta para diabéticos.

¿Cómo debemos consumir los alimentos?



  • Leche: Descremada.
  • Quesos: Frescos no salados ni añejados. (Preferiblemente Ricota- Requesón).
  • Huevo: Tibio, salcochado, duro o revuelto. No Frito.
  • Carnes: Magras (sin grasa y piel). Asada, a la plancha, a la parrilla. Horneadas, sin agregados de aceite ó mantequilla. No Frita. Evite carne roja, cochino, chivo. Evite embutidos (jamón grasoso, jamonada, salchichón, mortadela, boloña, diablito, morcilla, chinchurria, hígado, víscera).
  • Pollo: Sin piel. Asado o a la plancha, horneado o a la parrilla. No Frito.
  • Pescado: Fresco, caldos ó extractos de carne (cubitos).
  • Vegetales: Consumir en cantidades suficientes. Preferiblemente crudo, condimentados con vinagre, jugo de limón, una cucharada de aceite de maíz, girasol u oliva ó mayonesa ligera.
  • Legumbres como: Espárragos, apio, col, pepino, endibia, lechuga, escarola, lechuga, perejil, espinaca, berro, calabacines, brócoli.
  • Frutas: Melón, piña, mora, naranja, guayaba toronja, lechosa. Consumirlas naturales y crudas (No en dulce, postres, y /ó en almíbar). Comer la fruta entera ó en pequeños trozos. Evitar frutas secas ó disecadas.
  • Verduras Tubérculos: Usarlas en cantidad moderada (plátano, papa, yuca, apio, ñame, ocumo, batata) salcochados, hervidos, asados, al vapor, sin aceites ni mantequilla).
  • Cereales: Usarlos moderadamente (½ taza). Pan integral tostado (2 rebanadas ó 2 unidades).1 - 2 arepas medianas y delgadas preferiblemente de maíz molido más afrecho. 1 taza de pasta integral .
  • Granos: Una vez a la semana (1 taza). Sopas y caldos deben ser desgrasados.
  • Condimentos: Perejil, ajo, comino, pimienta, pimentón, ají, orégano, mostaza, curry, vainilla, canela, esencias, cilantro, laurel, albahaca.
  • Modere: El consumo de café, salsa de tomate, soya, inglesa, picante, mostaza, encurtidos, quesos para untar ó cremas (Queso crema).
  • Evitar: Azúcar refinada, papelón ó miel para endulzar las bebidas, malta, helados, refrescos, enlatados, embotellados ó pasteurizados, dulces, postres, tortas, pastitas, chocolates, pastelitos, empanadas, nueces, almendras, maní.
  • Recomendable: Ingerir 8 vasos de agua (2 litros) al día. Caminar lentamente 1 hora, 4 a 5 veces a la semana, comenzando por 5 minutos diarios e ir incrementando moderadamente hasta cumplir la hora.

lunes, 15 de octubre de 2018

Desvincular el acto de comer a las emociones


La forma en la que comemos, tanto en cantidad como en calidad, está directamente asociada alo que vivimos en nuestra infancia. Aquello que aprendemos en los primeros años de vida queda profundamente arraigado en nuestros hábitos. Algunas de las ideas que tenemos en torno a los alimentos fueron útiles durante la infancia, pero puede que ya no lo sean en la edad adulta.

Por ejemplo, si durante tu niñez tus padres te obligaban a comer hasta que el plato quedara limpio o te hablaban de los niños hambrientos en países pobres para hacerte comer, o quizás hablaban de sus propias privaciones durante su infancia entre tantas otras frases utilizadas para manipularte y obligarte a comer una cantidad ‘adecuada’ de alimentos entonces muy probablemente en este momento tienes problemas para tener una dieta saludable y tal vez tienes problemas de sobrepeso.

El temor que experimentabas como niño al escuchar comentarios de desaprobación cuando te negabas a comer toda tu comida probablemente esté haciendo mella en tu relación con la comida.

Tal vez te sientas un poco culpable si desperdicias comida o si no te lo comes todo. Así mismo, hay quienes comen cuando algo sale bien o cuando necesitan sentirse mejor.

Como puedes observar, muchas de las conductas aprendidas en la niñez te llevan a vincular los hábitos de alimentación con las emociones. Comes cuando estás triste, feliz, vacío y también comes todo lo que hay en el plato, sin prestar atención a si estás satisfecho o no o al hecho de que las porciones en la mayoría de los restaurantes son inmensas. Entonces, si deseas adquirir el hábito de una alimentación saludable, entonces debes comenzar a superar de forma consciente estos patrones que perjudican tú relación con los alimentos.

Desvincular el acto de comer a las emociones no quiere decir que reprimas tus sentimientos, sino que hagas el esfuerzo consciente de no comer siguiendo estas viejas creencias que, si bien es cierto fueron útiles en el pasado para que comieras la cantidad adecuada de alimentos que te permitieran crecer y desarrollarte apropiadamente, actualmente son innecesarias.

Necesitarás un poco de creatividad para romper patrones que relacionan los sentimientos con el acto de comer. Debes buscar una respuesta adecuada a tu estado de ánimo y personalidad que sustituya la comida ante esas circunstancias; así mismo, debes aprender a identificar la sensación de hambre y la de saciedad cuando comas y sobre todo, respetarlas. Identificar las emociones que te llevan a comer compulsivamente es un paso imprescindible para tener una dieta saludable.

sábado, 13 de octubre de 2018

Alimentación en la fibromialgia


Una buena alimentación y ejercicio en adultos mayores en la fibromialgia es una de las claves para reducir o paliar los síntomas de esta enfermedad de origen diverso. La medicina tradicional tiene un punto de vista reduccionista sobre los conceptos de salud y enfermedad, y considera que la inflamación y el dolor son unos procesos que se deben eliminar.

Por eso ha invertido tiempo y dinero en fabricar medicamentos para combatirlos, aunque a costa de inhibir algunos de los mecanismos de respuesta naturales del organismo, lo que puede ser perjudicial para la salud. El hecho de que el paciente vea calmado su dolor durante unas horas por haberse tomado medicamentos anti-inflamatorios no supone un triunfo a largo plazo, ya que si no se tienen en cuenta los factores que han originado la inflamación, la dolencia puede convertirse en un padecimiento crónico, en lugar de fomentar la propia curación.

La inflamación y el dolor crónicos pueden ser debidos a una mala circulación, a saber el costo de un seguro de gastos médicos mayores, oxigenación y nutrición de los tejidos, o a una eliminación inadecuada de sustancias de desecho desde la célula al espacio extra-celular, y de éste al sistema vascular hasta el aparato urinario. Si tratamos la inflamación y el dolor con terapias naturales, ayudaremos el organismo a curarse por sí mismo. En este proceso, la alimentación juega un papel muy importante, sobre todo en la prevención.

La alimentación moderna es la causa principal de muchas de las inflamaciones crónicas que padece la población: En general, el consumo de calorías es demasiado alto, sobrepasando las recomendadas.

Hay una ingesta excesiva de productos de origen animal y de los seguros de vida, ricos en grasas y proteínas. Los hidratos de carbono son ingeridos de manera insuficiente, y en formas demasiado refinadas. La fibra es ingerida en cantidades muy inferiores a lo que sería aconsejable.

En algunos grupos poblacionales hay carencias en la ingesta de vitaminas A, C y del grupo B, y de minerales como calcio y zinc. Es muy habitual entre mujeres en edad fértil tener niveles bajos de hierro. El consumo de alcohol, a nivel general, es demasiado elevado.

Hay tendencia a consumir un exceso de sal. Una adecuada alimentación en la fibromialgia repercute en la mejora a medio y largo plazo de los procesos inflamatorios crónicos: Evitar la leche de origen animal y sus derivados (excepto yogures).Consumir los cereales y derivados en sus formas integrales.

Eliminar los azúcares y dulces, y el exceso de sal. Dar preferencia a las carnes magras. Comer legumbres, frutos secos y pescado azul al menos dos veces a la semana. No freír ni cocinar por encima de 80ºC la carne, el pescado y el marisco. Seguir una alimentación rica en alimentos vegetales crudos.

Utilizar aceites vírgenes de primera presión en frío. Consumir siempre que sea posible alimentos de origen local y ecológico. Evitar los alimentos procesados, envasados y enlatados. Beber suficiente agua como para que la orina sea clara. Evitar el consumo de café, alcohol y tabaco.